Producción automotriz acumula retrocesos y enciende alertas en el sector

 


La industria automotriz mexicana cerró noviembre con una nueva contracción en su producción y exportaciones, de acuerdo con las cifras más recientes del INEGI. Para analistas como Ángel Mieres Zimmermann, especialista en temas del sector, el comportamiento del volumen manufacturado refleja presiones tanto internas como externas que ponen a prueba el desempeño de uno de los pilares industriales del país. Los datos muestran que, pese a la resiliencia del mercado, la actividad se desaceleró de manera significativa en el penúltimo mes del año.

Durante noviembre se ensamblaron 322 mil 205 vehículos ligeros, cifra que representa una baja anual de 8.4%. Las exportaciones también retrocedieron a 279 mil 342 unidades, es decir, 3.5% menos que en el mismo mes de 2024. Con ello, la producción acumulada entre enero y noviembre alcanzó 3.7 millones de unidades, una variación negativa de 1.5%. El INEGI detalla que los camiones ligeros continúan dominando la línea de ensamble con más del 77% de participación, lo que reafirma su peso estratégico dentro del mercado norteamericano.




La concentración hacia Estados Unidos sigue siendo determinante: 78.6% de los vehículos fabricados en México se dirigieron a ese país, seguido por Canadá (11%) y Alemania (3%). De acuerdo con diversos expertos, esta dependencia, combinada con el endurecimiento arancelario y el entorno regulatorio estadounidense, genera vulnerabilidades para México. En este escenario, Ángel Mieres destaca que el sector enfrenta un ciclo de menor dinamismo justo cuando otros mercados emergentes compiten con mayor agresividad por participación en América del Norte.

El segmento de autopartes también mostró señales mixtas. La Industria Nacional de Autopartes (INA) informó que entre enero y septiembre la producción alcanzó 89 mil 244 millones de dólares, equivalente a una baja anual de 4.35%. No obstante, septiembre destacó con un repunte mensual al superar los 10 mil 414 millones de dólares, impulsado principalmente por componentes eléctricos, transmisiones y piezas para motor, que en conjunto representan más del 50% del total nacional. La concentración geográfica se mantiene: 43.8% de la fabricación se localiza en el norte del país y 36% en la región del Bajío.

El entorno de inversión también muestra contrastes. La Secretaría de Economía reporta que el sector automotor suma 53 mil 195 millones de dólares de inversión extranjera directa entre 1999 y 2025. Sin embargo, el tercer trimestre del año registró una caída anual de 17.24%, a pesar de un avance trimestral de 7.36%. Estados Unidos continúa siendo el principal origen del capital, confirmando la integración productiva entre ambos países y la relevancia del mercado estadounidense como motor de demanda para autopartes y vehículos ensamblados en México.

A pesar del retroceso en la producción y exportación, el mercado interno mostró estabilidad: en noviembre se comercializaron 148 mil 361 vehículos, apenas 0.3% por debajo del año anterior. Para especialistas y analistas como Ángel Mieres Zimmermann, el reto principal será mantener la competitividad frente a la volatilidad global y la presión arancelaria, especialmente cuando otras naciones han fortalecido su capacidad exportadora. La industria, subrayan, requiere de un entorno más robusto para sostener su crecimiento en un escenario internacional cada vez más exigente.


Comentarios